Educar en tiempos de pandemia a Personas Jóvenes y Adultas

Docentes de la modalidad de Educación de Personas Jóvenes y Adultas crean estrategias de aprendizaje para acompañar y fortalecer la circulación permanente durante la emergencia sanitaria por covid-19.

 

La modalidad de personas jóvenes y adultas, no solo tienen dificultad de acceso, sino también deben enfrentarse al uso de nuevas tecnologías

Docentes de la modalidad de Educación de Personas Jóvenes y Adultas crean estrategias de aprendizaje para acompañar y fortalecer la circulación permanente durante la emergencia sanitaria por covid-19. 

Al igual que en otros niveles o modalidades educativas, la educación para personas Jóvenes y Adultas (EPJA) en esta época de pandemia en pleno aislamiento social, preventivo u obligatorio, el trabajo de los y las docentes se ha contemplado bajo estrategias pedagógicas para combatir la deserción y acompañar los procesos educativos. 

A esta modalidad del sistema educativo asisten estudiantes a partir de los 15 años y sin límite de edad, de estratos socioeconómicos bajos, con múltiples causas de dificultad de acceso a la educación. 

El acceso es una de las primeras características que se ve perjudicada en estos tiempos donde la implementación de modelos educativos virtuales es lo más seguro en cuanto a la pandemia. Al revisar las cifras de conectividad en la educación básica y superior se encuentran brechas que requieren fuertes inversiones para su reducción. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) indica que solo alrededor de un 26% de los estudiantes en zonas rurales tienen conectividad, frente a un 89% en zonas urbanas.

Para resolver esta situación, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic) implementó el proyecto “Puntos y Kioscos Vive Digital” para llevar internet a la población más vulnerable. Sin embargo, la sostenibilidad administrativa de este programa resulta un reto de índole financiero y educativo para generar comunidades educativas en torno a la apropiación de tecnología como mediación de la enseñanza.

Además, hay que tener en cuenta que el tipo de población que accede a la modalidad de personas jóvenes y adultas, no solo tienen dificultad de acceso, sino también deben enfrentarse al uso de nuevas tecnologías, con las cuales muchos no cuentan. Ante ello los y las docentes han tenido un gran compromiso, al llevar a la enseñanza estrategias pedagógicas para que puedan aprender y que no se sienta tanto la ausencia de la presencialidad. 

La docente Fabiola Posada de la Institución Educativa Fernando Mazuera, en la ciudad de Bogotá nos explica cómo ha tenido que redoblar esfuerzos, también “la creatividad y la diversidad en la presentación de los temas, la cual debe ser llamativa para que no sea monótono. Nosotros como docentes hemos incentivado la participación en la virtualidad, facilitándoles la recarga de datos móviles por parte de los profesores a los estudiantes, siendo persistentes, llamándolos”. 

Agregó, además que ella ha tenido que aprender de la mano de su hija, con quién accede a diferentes herramientas virtuales para hacer accesible, didáctico y conciso el material para sus estudiantes jóvenes y adultos “he utilizado herramientas como Powtoon y Calameo para generar otra experiencia de aprendizaje. Es importante no despersonalizar cada uno de los materiales utilizados, es necesario que la presencia del maestro sea permanente para mantener el compromiso” 

Por su parte, Fabio Sánchez docente de la Institución Educativa Gilberto Álzate Avendaño en la ciudad de Medellín, nos contó que “se han facilitado encuentros virtuales sincrónicos y asincrónicos, donde facilitamos guías para el aprendizaje para quienes no tienen la posibilidad de conectividad, así mismo, reflexionamos y generamos una evaluación cualitativa, distribuida en 9 categorías conceptuales, divididas en: 4 cognitivas y 5 actitudinales. En ellas se valora el interés de cada joven y adulto, la creatividad, la apropiación de saberes, el trabajo en grupos y el trabajo con sus familias”. 

La importancia de dar continuidad a los programas de educación para personas jóvenes y adultas durante la pandemia es de suma importancia, aún frente a una crisis sanitaria a nivel mundial, y con los retos que implica.  El trabajo en los espacios asincrónicos (offline) debe ser mayor que los espacios sincrónicos (videollamadas) y sin embargo, por la pandemia esto ha implicado cambios para el docente y el estudiante, quienes van acompañados de intenciones pedagógicas orientadas a una generación digital.

Estas son unas de las muchas experiencias que realizan a diario las y los maestros de EPJA en esta época de COVID-19.

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